sábado, 7 de septiembre de 2013

Habitada





                                          

                                           

                                                                     Habitada


Habítame en esta noche y hasta el alba,
en el mar azul de mis mañanas.
Con el arte de tu retórica palabra,
pintando en arcoíris de mi cuerpo los silencios.

Los silencios…

Desde el Atlántico hasta el Báltico y el Ártico.
Y en las bermudas su triángulo.
Habitándome el templo de ese mar,
de entrañas somnolientas,
que en tu lengua sigilosa y metafórica despiertan.

Se despiertan…

En el océano sin confín al que me elevas,
tutelando lo que agencio y me descubro habitada.
Habitada en las escamas
                                         y en su nácar la corola,

habitada en el instante culminante,
desde el verbo hasta el alma.
Hasta el alma…
¡En el momento sublime
                                       del vuelo y de la lágrima!


En Aranjuez atraviesas los muros desde el alma,
mientras muero y resucito.
Y muero…
Y resucito…
Y muero…
Y resucito nuevamente.

     ¡En esta desnudez que por tu ser… es habitada!




                                                                                               Irel Alma



 Libro Huellas

Ediciones Sabor Artístico

2 comentarios:

Nelson Urra dijo...

Hermoso viaje lleno de insinuaciones que buscan un culpable....o quizás un bienaventurado que obligado se queda en tu vivir, de noches de placer, que no saben de sosiego...Y le invitas en la penumbra de tu extasis a recorrer los caminos de tu amor.... Un abrazo poeta del alma...

Irel Alma dijo...

“Sin razones” no hay -viaje - poeta, pero intensos son- los parajes- de una Mujer Amazona,
no buscando culpables, ni quien por obligación sé quede… en el disfruté de su esencia natural, para habitarla desde la carne hasta el confín Quintaesenciado… allí donde los cuerpos sobran. Eso es el éxtasis de ser totalmente habitada.
Gracias inmensas por comentar mi impronta. Abrazos del alma poeta!